Iglesia Evangélica Española

Comunicado con motivo del fallecimiento del Papa Francisco

La Igle­sia Evangéli­ca Españo­la da gra­cias a Dios por la vida y min­is­te­rio del papa Fran­cis­co, con­sid­er­amos su lega­do como una con­tribu­ción al tes­ti­mo­nio evangéli­co del cris­tian­is­mo y lamen­ta­mos pro­fun­da­mente su pér­di­da. Así se lo hemos expre­sa­do a la Con­fer­en­cia Epis­co­pal Españo­la y nos sen­ti­mos en sol­i­dari­dad con la pér­di­da de todos los creyentes católi­co romanos. Nues­tra certeza para el con­sue­lo está en la res­ur­rec­ción y con­fi­amos que el próx­i­mo Con­clave ten­ga dis­cern­imien­to en sus delib­era­ciones para que la opción por los pobres y más desvali­dos siga tenien­do con­tinuidad en la nue­va elec­ción papal.

Muchas de las pal­abras y gestos del papa Fran­cis­co han sido elo­giadas y nos lle­ga espe­cial­mente su com­pro­miso con la frater­nidad, la sin­odal­i­dad, las migra­ciones, el ecu­menis­mo y el cuida­do de la Creación. No podemos olvi­dar en ningún caso su gesto ante la cel­e­bración del 500 aniver­sario de la Refor­ma protes­tante, com­par­tien­do la cel­e­bración en Lund, Sue­cia, en 2017.

Se le ha denom­i­na­do el papa de la frater­nidad, y este com­pro­miso valiente le llevó a com­pro­misos muy inspi­radores frente a la bar­barie de las economías ultra­l­ib­erales o de las inútiles guer­ras y geno­cidios. Su expre­sión de no con­ver­tir el Mediter­rá­neo en un mar de la muerte y su visi­ta a Lampe­dusa mar­caron des­de el ini­cio su min­is­te­rio. Los tex­tos y encícli­cas que nos ha deja­do, así como su cer­canía con las situa­ciones de sufrim­ien­to, seguirán inspi­ran­do a toda la Igle­sia cris­tiana y el hecho de ren­o­var la per­ti­nen­cia públi­ca del com­pro­miso de la fe en Jesu­cristo ha sido un logro que solo podemos cel­e­brar.

Con­fi­amos en el con­sue­lo que el Espíritu nos pro­por­ciona y a Él encomen­damos a todas las per­sonas que en la fe cris­tiana y más allá de sus fron­teras sien­ten su pér­di­da.


Comisión Per­ma­nente de la Igle­sia Evangéli­ca Españo­la
21 abril 2025

papa900