Iglesia Evangélica Española

Devocional semanal

Lunes, 3 de febrero de 2025

Imá­genes del Reino, prin­ci­p­ios para la vida cris­tiana (I)

Pastor Joan Medrano

Lucas 16, 1–9

Jesús con­tó otra parábo­la a sus dis­cípu­los: «Un hom­bre rico tenía un admin­istrador a quien acusaron de der­rochar sus bienes. Así que lo mandó lla­mar y le dijo: “¿Qué es esto que me dicen de ti? Rinde cuen­tas de tu admin­is­tración, porque ya no puedes seguir en tu puesto”. El admin­istrador reflex­ionó: «¿Qué voy a hac­er aho­ra que mi patrón va a quitarme del puesto? No ten­go fuerzas para cavar, y me da vergüen­za pedir limosna. Ten­go que ase­gu­rarme de que, cuan­do me echen de la admin­is­tración, haya gente que me reci­ba en su casa. ¡Ya sé lo que voy a hac­er!»

Llamó entonces a cada uno de los que debían algo a su patrón. Al primero le pre­gun­tó: «¿Cuán­to debes a mi patrón?» «Cien bar­riles de aceite», le con­testó él. El admin­istrador le dijo: «Toma tu fac­tura, sién­tate en segui­da y escribe cin­cuen­ta». Luego pre­gun­tó al segun­do: «Y tú, ¿cuán­to debes?» «Cien sacos de tri­go», con­testó. El admin­istrador le dijo: «Toma tu fac­tura y escribe ochen­ta».

Pues bien, el patrón elogió al admin­istrador de riquezas mun­danas por haber actu­a­do con astu­cia. Es que los de este mun­do, en su tra­to con los que son como ellos, son más astu­tos que los que han recibido la luz. Por eso os digo que os val­gáis de las riquezas mun­danas para ganar ami­gos, a fin de que cuan­do estas se acaben haya quienes os reciban en las vivien­das eter­nas.

Una ima­gen provo­cado­ra, Jesús pone como ejem­p­lo a alguien a quien segu­ra­mente criti­caríamos su con­duc­ta. No es un rep­re­sen­tante de la vir­tud o de la religión es que es puesto como ejem­p­lo. Con ello, Jesús nos comu­ni­ca un men­saje de man­era espe­cial, provo­cado­ra, como para lla­mar nues­tra aten­ción.

Jesús habla de la astu­cia del may­or­do­mo. Salta a la vista su inteligen­cia, una inteligen­cia que resuelve los prob­le­mas prác­ti­cos de la vida. Pero no sólo habla de la inteligen­cia de este may­or­do­mo, sino de la impor­tan­cia de la amis­tad. Jesús explici­ta el val­or de las rela­ciones humanas como algo que per­manece y que es muy valioso. En este con­tex­to de vida prác­ti­ca, la inteligen­cia es algo que debe­mos cul­ti­var y desar­rol­lar.

Este may­or­do­mo en una per­sona cre­ati­va. Muchas de las per­sonas que gus­ta­mos recor­dar de la his­to­ria del cris­tian­is­mo, fueron cre­ativos. Fueron per­sonas que abrieron nuevos hor­i­zontes en nues­tra com­pren­sión de la fe y del seguimien­to a Jesús.

Muchas veces nos que­jamos de la real­i­dad que nos toca vivir, repeti­mos con­duc­tas de antes, pero no somo capaces de pen­sar en nuevas posi­bil­i­dades que nos per­mi­tan cam­i­nar ade­lante.

El may­or­do­mo tiene cora­je, tiene decisión para lle­var a la acción y encon­trar con­cre­ciones a lo vis­to des­de la inteligen­cia. ¿Cuán­tas veces no nos sen­ti­mos cansa­dos, tra­ba­dos en la real­i­dad? Nos con­ver­ti­mos en meros espec­ta­dores de la real­i­dad.

Jesús invi­ta a sus seguidores a no con­for­marse a la real­i­dad, a no caer en la apatía. Invi­ta a la trans­for­ma­ción por medio de la inteligen­cia, a ser cre­ativos y a llenarnos de cora­je para lle­var ade­lante la mis­ión de trans­for­mar una real­i­dad a veces enquis­ta­da.

Este­mos tran­qui­los y tran­quilas. No sólo depende de nosotros y noso­tras, de nues­tras fuerzas y de nues­tras ganas. Debe­mos recor­dar las pal­abras de Jesús: Yo estoy con vosotros todos los días… (Mateo 28, 20).

Es en esta con­fi­an­za en su prome­sa, que podemos abrir nues­tra mente y nue­stro corazón rogan­do al Señor su asis­ten­cia.

Oración:

Que el Señor, por medio de su Espíritu, libere nues­tra inteligen­cia y nues­tra cre­ativi­dad y nos ayude a conc­re­tar en acciones todo aque­l­lo se sea para que las per­sonas gocen de una vida más abun­dante, más ple­na. Señor danos astu­cia para el gener­ar espa­cios de bien­es­tar entre los que nos acom­pañan en la vida. Amén.