
Encuentro anual de los pastores de nuestra iglesia en el centro ecuménico de los Rubios en Málaga
El tema de la pastoral fue Nuevas militancias, con el sociólogo Dr. Fernando Vidal de la universidad de Comillas








El tema de la pastoral fue Nuevas militancias, con el sociólogo Dr. Fernando Vidal de la universidad de Comillas
Hoy es el viernes santo, el día que conmemoramos la crucifixión del Señor. Y nuestra meditación en la Palabra para hoy, se basa en Mateo 27: 32–56.
Nosotros hemos leído y hemos escuchado el evangelio de Mateo. Y con ello participamos de lo que se hace en las comunidades cristianas desde el primer siglo: somos llevados por el relato del evangelio hasta el momento final de la vida de Jesús de Nazaret. Es importante recordar lo que estamos haciendo: hacemos memoria de lo pasó en el Gólgota, escuchamos el relato del evangelio y meditamos en lo que nos dice. Esto lo hacemos como parte de una tradición, como algo que hacían las comunidades cristianas desde el siglo 1.
Recordemos que el evangelio de Mateo se escribió en los años posteriores al año 80 d.e.c. y que se leía en las comunidades cristianas en muchos lugares del imperio romano (se sabe que Mateo fue el evangelio que más se difundió) y que, por tanto, la lectura del evangelio ante toda la comunidad era la manera de hacer presente la vida, la muerte y la resurrección de Jesucristo. Es así como participamos de la conmemoración: escuchando el evangelio y entrando en ese itinerario. Seguimos a Jesús y caminamos en pos de sus pasos.
Escuchamos sus enseñanzas y miramos cómo cura a cojos y ciegos. Nos asombramos de la manera como nos habla del reino de los cielos y queremos participar de ese mundo nuevo de Dios. Y toda la vida de Jesús conduce hasta este momento, según nos lo muestra Mateo. Todos los caminos de Galilea y Judea, siguiendo a Jesús, nos han llevado a Jerusalén y a los días tan intensos y finales de Jesús, donde sigue curando a los enfermos y hablándonos del reino de Dios que abre sus puertas desde el perdón y la inclusión de todos, comenzando por los más pequeños del
mundo, comenzando por los perdedores de siempre.
Pero el final es oscuro. Muy oscuro.
Hemos de recordar que este relato habla de aquello que confiesan los cristianos que escuchan la lectura de Mateo. Y lo han hecho por décadas, a lo largo del imperio romano: son cristianos quienes confiesan que ese hombre crucificado, ese despojo humano, es su Señor, es su Dios, de modo definitivo. Y están locos esos cristianos, son insensatos, porque creen en algo simplemente increíble, algo que nadie puede tragarse en su sano juicio.
Pero nosotros escuchamos el relato de Mateo: Jesús es traicionado por sus más allegados, sus más fieles: por 30 monedas de plata es vendido por su amigo; antes de que cante el gallo es negado por su mejor amigo, que así salva su pellejo. Jesús es sometido a juicio sumario, con todo el peso del poder que ha decidido matarlo. Y es sometido a la flagelación romana, para ser crucificado enseguida. Es objeto de la burlas, del escarnio, de los militares romanos. También es objeto del escarnio de la gente que pasa, que lo observa colgando de la cruz.
Este es el relato de Mateo, que quiere que veamos claramente que la muerte de Jesús es el rotundo fracaso del hombre de Dios. Jesús es el abandonado de Dios, lo que en judío quiere decir el maldito de Dios.
El evangelio nos coloca en la más profunda oscuridad, porque es aquí donde ocurre lo central para la fe cristiana. En esa ejecución está el Hijo de Dios y es ese Hijo de Dios quien muere como un auténtico despojo humano. El Hijo de Dios muere como la basura del mundo: ¿cómo mueren los y las que son desecho de la sociedad? ¿Cómo cae la violencia e impiedad de nuestra sociedad sobre los olvidados de los olvidados?
Pero Jesús se mantiene bastante callado. Casi no dice nada ante Pilato (27: 11) y luego no hallamos palabras suyas en todos los versos siguientes. Jesús es azotado, es humillado y recibe escupitajos, es obligado a cargar con el travesaño de la cruz, donde le clavarán. Pasan las horas. Y entonces somos testigos del grito de Jesús: Alrededor de la hora nona Jesús prorrumpió en un grito tremendo: —Eli, Eli, lema sabaktani, que se traduce: «Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado» (27: 46, Piñero: Los libros del Nuevo Testamento) Mateo lo relata así. En los labios de Jesús está el grito del salmista, el inicio del Salmo 22:
Dios mío, Dios mío, / ¿por qué me has abandonado?, / ¿por qué no
vienes a salvarme?, / ¿por qué no atiendes a mis lamentos? / Dios mío, /
día y noche te llamo, y no respondes / ¡no hay descanso para mí! (Sal 22: 1–2)
Este es el grito de Jesús, colgado de la cruz. Es el grito que clama a Dios, a un Dios que no le responde nada, a un Dios que no aparece por ningún lado. Esa ausencia de Dios se expresa también en los comentarios y las burlas de quienes miran la escena:
—Este llama a Elías.
Y sin más uno de ellos salió corriendo, tomó una esponja, la empapó en vinagre, la clavó en la punta de una caña y le ofrecía de beber. Los demás
decían:
—Quita, veamos si viene Elías a salvarlo. (27: 47–49)
Elías era el profeta del fin del mundo, que estaba muy presente en la devoción popular judía. Su llegada era esperada con la ilusión de quienes ya no tienen más que ilusiones porque la realidad es oscura. Y Elías no llega para salvar a Jesús, no aparece para desclavarlo de la cruz.
Es la hora más oscura, es la prevalencia de las tinieblas más oscuras. Es el infierno de todo aquel, de toda aquella, que vive y muere en el mundo como despojo humano, como abandonados u olvidados por Dios. Entonces, Mateo nos relata el final de Jesús:
Jesús dio de nuevo un alarido y entregó el espíritu (27: 50)
Y nosotros somos la comunidad de creyentes que escuchamos el relato. Y el evangelio nos dice que así muere Jesús: como el abandonado de Dios.
Y este abandonado de Dios no ha abandonado a Dios. Sus gritos desde la cruz siguen clamando a Dios, aunque Dios no le responda. Sus gritos rezan el Salmo 22, que claman a un Dios que no aparece, pero que rezan porque siguen esperando en el Dios que viene, en el Dios que cumplirá fielmente con su promesa.
¿Por qué, en Mateo, aparece este verso que dice que Jesús da un alarido, un grito final, antes de morir? Porque este grito de Jesús en la cruz es el grito de cada hombre y mujer que también han sido y son un despojo de humanidad. Este grito de Jesús es el grito de cada muerte injusta y de toda la violencia del mundo. Este grito es el grito silenciado de Abel, asesinado por su hermano Caín. Este grito es el grito de cada mujer asesinada por el cobarde abuso de hombres que cometen los feminicidios. Es el grito de cada niño y niña, abusados y explotados hasta el asesinato de su alma y su cuerpo. Es el grito final que nos atraviesa a todos, seamos o no conscientes de ello.
Porque también nosotros, aún cuando no estemos en ese lugar de violencia y opresión de los pequeños del mundo, también nosotros hemos sido ese grito. Porque todos hemos sido un grito por la noche, un grito que clama y que reclama un amor que le abrace y le proteja. Y en ese grito de la noche reside la dignidad de lo humano, en ese grito hay alguien que no es más que ese grito, pero que clama por una respuesta, por una respuesta que no sea la impiedad, la injusticia del interés y del poder.
Y Mateo quiere que escuchemos el relato de la muerte de Jesús, quien muere en ese grito que se queda en el silencio de la noche, en la noche del abandono de Dios. Pero Jesús muere creyendo, confesando a Dios, desde su grito final. Y eso es simplemente algo increíble, algo que no se puede entender, porque es algo que ya no pertenece a las posibilidades del mundo.
Por eso Mateo (vs. 51–53) habla del terremoto, del velo del templo que se rasga y de los muertos que resucitan: porque una vida irrumpe a partir de esa muerte, una vida que es trastocamiento del mundo, final de toda religión y victoria sobre la muerte.
Es Dios quien muere en el abandonado de Dios. Es Dios quien grita desde la cruz. Es Dios quien está en el grito de cada crucificado. Es Dios quien cuelga de la cruz y en ese grito se redimen todos los gritos de los más pequeños del mundo.
Esto es lo que confiesa un pagano, como es el centurión, quien al pie de la cruz dice «Verdaderamente este era Hijo de Dios» (v. 54). Ese pagano, ese
centurión somos muchos de nosotros, que formamos parte de la comunidad de creyentes que escucha el evangelio de Mateo. Y decimos que sí, que es verdad lo que dice el evangelio: que ese crucificado es nuestro Señor, es mi Dios.
Esto lo expresa muy bien mi amigo José Cobo: ―Lutero dijo que un cristiano es aquel que, al pie de la cruz, llega a confesar: «este es Dios —este es mi Señor». Hoy en día, y recurriendo a la jerga adolescente, podríamos decir: «este pellejo es el puto amo»‖.
Y nosotros escuchamos el relato de la crucifixión desde la experiencia pascual, desde la fe que comenzó a testificarse a partir de la resurrección de Jesús. Y esa fe nos fue dada por el testimonio de otros, como esas mujeres que estaban allí mirando desde lejos (v. 55).
Nosotros somos esas mujeres o somos ese centurión. Estamos también rodeados de oscuridad, de injusticias. Y miramos al que da un alarido en medio del silencio del mundo. Y la fe que nos fue dada nos dice que en ese alarido está Dios, en ese grito está la esperanza del mundo.
Que el Señor nos ayude a creer, que nos ayude a mirar con esos ojos del evangelio de Mateo. Que nos ayude a escuchar ese grito en los otros gritos que claman por el mundo. Que nos ayude a confesar lo que es inconfesable, lo que es increíble. Porque Jesús murió creyendo, confiando en la promesa de Dios.
Amén.
Víctor Hernández Ramírez
El pasado 16 de marzo, se celebró en Lausanne, Suiza, la Asamblea General de Pro- Hispania, a la que asistió, en representación de la Comisión Permanente de la IEE, Dámaris Ruiz deMiguel.
Pro-Hispania es una asociación que nace en 1960, en Francia y Suiza, y que hereda el trabajo de la Misión Francesa del Alto Aragón que en 1945 se une al Comité Suizo de Ayuda a la Iglesia Evangélica. Desde 2011 trabaja sólo en Suiza, pero continúa la publicación «Etoile du Matin», que se hizo centenaria en el año 2009.
Pro-Hispania es un interlocutdr que ha informado a las iglesias y organismos ecuménicos en Francia y Suiza francófona de la situación de los protestantes españoles y de sus
proyectos, desde su nacimiento.
Sínodo jóven 2023 en el Centro Ecuménico Los Rubios. Ponente Pastor Jonathan Navarro.
Los viajes se organizan desde los Presbiterios, para jóvenes de 18 años y más.
Precio 160 euros (alojamiento financiado con una beca FMIE).
DÍA DE LA MUJER
El 1 de febrero, tuvo lugar en Zaragoza el Encuentro Anual de ADIA (Asociación para el Dialogo Interreligioso e Interconviccional en Aragón), con el tema Mujeres en la estructura patriarcal del espacio religioso.
Tres mujeres ponentes, guiadas por la moderadora Belén Salanova, hablaron del espacio femenino en la religión, desde la perspectiva del Islam, el Derecho Canónico y el Protestantismo. Quedó patente en el diálogo el camino que aún queda por recorrer en la reivindicación de los derechos de la mujer en la religión. Desde unos textos machistas, como no podría ser de otro modo, porqué responden a momentos históricos determinados, y por causa de una larga trayectoria de lectura realizada desde la masculinidad, afrontamos ahora unas instituciones religiosas que poco, o ningún espacio han dejado a la mujer, relegándola a los cuidados y la infancia y separándola de los ámbitos de decisión e interpretación. Como se destacó en el encuentro, cuando hablamos de religión también hablamos de poder, y el poder se ha circunscrito al varón.
La IEE mantiene hoy unos criterios de igualdad que son todavía metas para muchas de nuestras hermanas, pero no nos podemos conformar al momento actual, porque el patriarcado lleva enraizado en nuestra cosmovisión demasiado tiempo y, a veces sin darnos cuenta, podemos seguir manteniendo tics frente a los que deberíamos revelarnos.
Es cuestión de seguir analizando con firmeza nuestras opciones y decisiones para ver si estamos correspondiendo a una igualdad de género que se afianza en el evangelio de Jesús y la voluntad de Dios.
Nuestro mundo aún sigue siendo machista, y muchas voces se levantan en contra de los derechos hasta hoy adquiridos por las mujeres, discursos que disfrazan su segregación en falsas dicotomías sobre una igualdad adquirida que menoscaba los derechos de los hombres, necesarios hoy porque las mujeres hemos adquirido los nuestros. Sus palabras se tiñen de justicia cuando en realidad están preñadas de violencia de género. Los derechos conseguidos por unas no han menoscabado los de otros, sino que han intentado allanar un camino que sigue lleno de espinas; y el problema es que estos han llegado, demasiadas veces, a golpe de legislación y no por un cambio de paradigma social, lo que permite que el patriarcado siga ominando la visión de demasiados.
Por eso como iglesia nuestra voz tiene que seguir gritando y luchando por las mujeres, y por cualquier minoría que, en un sistema construido por varones, haya sido relegada al olvido, o peor aún al desprecio y la violencia.
El camino de la igualdad de género, la verdad de la acogida de Dios para todas y la vida plena, libre y digna son los pilares del Evangelio que hemos aprendido en Jesús, y a ellos nos remitimos y por ellos hemos de trabajar, no podremos cambiar la visión del mundo si no conseguimos construir una praxis pedagógica de la igualdad, donde el ejemplo muestre que realmente es posible ser iguales, ante Dios y entre nosotras.
En el Dia Internacional de la Mujer alzamos la voz con nuestras compañeras para proclamar que la sororidad es el camino de la justicia por el que queremos transitar.
Comisión Permanente IEE
CONFERENCIA DE PRESBITERIOS 2023
Un año más, el Señor nos ha ofrecido la oportunidad de celebrar en Madrid, el pasado día 18 de febrero, la Conferencia de Presbiterios.
Asistieron los presidentes y tesoreros de los presbiterios de Andalucía, MAREX, EEC, y Levante, así como todos los miembros de la Comisión Permanente y la administradora de la IEE, Yuniet Rodríguez.
Fue un tiempo de gratitud, reflexión y seguimiento de la vida de nuestra Iglesia. La Conferencia comenzó con la meditación bíblica a cargo del presidente de la Comisión Permanente, Alfredo Abad, basada en la lectura del texto de Mateo 17, 1-9, donde se narra la transfiguración de Jesús. Tras realizar una breve descripción de la escena, Abad destacó la exquisita ironía de Jesús, que, en medio del temor que sienten Pedro, Santiago y Juan, ante lo que están viendo, les dice: No tengáis miedo y no contéis lo que habéis visto hasta que haya resucitado. Esta ironía se puede trasladar a la IEE, ya que muchas veces nos invade el temor, la inseguridad, la incomprensión, la apatía, la falta de recursos, un futuro incierto, … y desde esa oscuridad, buscamos el lado luminoso, pero entonces cuando encontramos esa luz también nos da miedo. Pero Jesús camina a nuestro lado y también nos dice a nosotros No tengáis miedo. Sus palabras nos abren un horizonte de esperanza, no ajeno a tormentas y dificultades, pero en el que podemos transitar con la seguridad de que caminamos con Él.
La reunión se desarrolló en un ambiente entrañable y fraterno, en el que tuvimos el regalo de tener entre nosotros a Esther Ruiz y de Daniel Manzanas, por los que hemos orado a Dios y seguimos haciéndolo.
Además de los puntos habituales en el Orden del Día, la aprobación del balance económico 2022 y del presupuesto 2023 y, la recepción de los informes de la vida de las comunidades, actividades y proyectos, de cada uno de los Presbiterios, la Comisión Permanente presento: el documento
del Plan Estratégico y el LXXX Sínodo General de la IEE.
El documento del Plan Estratégico recoge las respuestas y el sentir trabajados en todos los estamentos de la Iglesia, donde, desde una visión horizontal, se reflexiona interna y externamente sobre nosotros y el mundo al que queremos servir y ayudar. La propuesta es trabajar por proyectos
que se centran en tres aspectos planteados por las propias iglesias: Comunidad, Nuevas Tecnologías y Juventud. Se crearán grupos multidisciplinares con personas de los Presbiterios para desarrollarlos. Los resultados se presentarán en el próximo Sínodo. Esto orientará el trabajo tanto de los Presbiterios, de la Comisión Permanente y de las comunidades. Tan importante es la visión local de la realidad actual de la IEE como la general, para que nuestro testimonio de fe en Jesucristo, la transmisión de su mensaje y el servicio al prójimo, sean eficaces, creíbles y reales.
En relación al LXXX Sínodo General de la IEE, que tendrá lugar en Madrid, los días 12 al 15 de octubre, el lema será “Mas yo os digo” (Mateo 5). AREX ya se ha puesto en marcha para organizar y preparar toda la logística que supone.
La Comisión Permanente también presentó la próxima Pastoral, que tendrá lugar del 8 al 10 de mayo, y el Sínodo Joven, que se celebrará del 2 al 8 de julio y que se está organizando con los representantes de los jóvenes de los diferentes presbiterios y de lo que iremos informando.
Pedimos al Señor sabiduría, discernimiento y confianza para que, en medio de nuestra pequeñez, nuestra IEE continúe siendo un fiel instrumento testimonio y servicio de nuestro Señor.
CANDIDATURA AL MINISTERIO PASTORAL
La Comisión Permanente acordó considerar a nuestro hermano Ismael Gramaje como Candidato al Ministerio pastoral de la IEE.
La propuesta fue formulada por la EEC, Presbiterio en el que Ismael y su familia están integrados, concretamente en la iglesia Betel-San Pau que pastorea Ignacio Simal. Ismael Gramaje cursó sus estudios de teología en IBSTE (Barcelona), posteriormente ha ejercido el ministerio pastoral, durante 20 años, dentro de la UEBE. Actualmente trabaja en una fundación dedicada a la inserción de personas con discapacidad intelectual.
Nos parece un motivo de alegría y signo de esperanza comprobar que sigue habiendo personas dispuestas y comprometidas con el llamado pastoral. Pedimos a Dios que continúe guiando a Ismael de modo que tanto su vida como nuestra querida iglesia sean bendecidas y fortalecidas.
OFRENDA DE NAVIDAD
La Ofrenda de Navidad 2022 de la IEE, estaba destinada a la construcción de un centro infantiljuvenil en la ciudad de Alepo (Siria).
El montante recaudado ha sido de 7.790,66 €, que se hará llegar a la Gustav Adolf Werk (GAW), para la realización del proyecto. Este ha quedado momentáneamente aplazado a causa del terrible terremoto, de magnitud 7,8, que tuvo lugar en la zona de Turquía y Siria, el pasado 6 de
febrero, al que siguieron dos fuertes réplicas, y del que ya se cuentan más de 50.000 muertos y cientos de miles de heridos y desplazados. Para atender esta nueva urgencia, la IEE organizó, el pasado domingo 5 de marzo, una ofrenda especial en todas sus congregaciones. Lo recaudado se hará llegar a la zona, también a través de la GAW, para colaborar en la atención de las personas afectadas.
En la próxima publicación del InfoCP nos informaremos de lo recaudado y de los proyectos en los que se ha podido ayudar.
Todavía estáis a tiempo de poner vuestro granito de arena, podéis hacer vuestras aportaciones en IBAN: ES12 0075 0074 2106 0132 3787 BIC: BSCHESMMXXX, indicando en el concepto “Terremoto Siria Turquía”.
INSTALACIÓN PASTORAL
El domingo 12 de febrero, a las 18:30h, en el culto dominical, se celebró la instalación del pastor Mariano Arellano Fernández como pastor de la
congregación de Santander.
La instalación se hizo a instancia de la Comisión Permanente, dentro de las actuaciones tendentes a la recuperación del Presbiterio del Norte. La ceremonia contó con la participación de la práctica totalidad de los miembros de la congregación santanderina, a la que se sumaron una buena representación del cuerpo pastoral de la IEE (hasta Santander se desplazaron pastores de Aragón, Barcelona, Madrid y Levante) y de las iglesias evangélicas de Santander, junto al Presidente del Consejo Evangélico de Cantabria. Cabe destacar la presencia y participación de los hermanos de la recientemente constituida congregación de la IEE en Bilbao, iniciándose una relación que esperamos contribuya a la recuperación, en un futuro, del Presbiterio del Norte.
El culto fue presidido por el pastor David Manzanas, responsable de la Comisión de Ministerios de la IEE, la Predicación de la Palabra estuvo a cargo del pastor Víctor Hernández, pastor de la Iglesia de Betlem (EEC), la liturgia de Instalación fue dirigida por la Comisión de Ministerios y Dámaris Ruíz de Miguel, en representación de la Comisión Permanente de la IEE, y la Santa Cena la administró el pastor titular de la congregación Mariano
Arellano. Un momento de especial emotividad fueron las palabras del pastor Juan Varela, actualmente pastor jubilado de la Iglesia de la Resurrección (MAREX), dirigidas a la congregación y al pastor instalado, emotivas ya que este pastor fue durante veinte años titular de la Iglesia de Santander, siendo esta su primera responsabilidad congregacional y, además, el supervisor de las prácticas pastorales del pastor Mariano Arellano.
Damos muchas gracias a Dios por días como este, días de alegría, de ánimo, de gratitud y de esperanza. Guiados por Dios seguimos en el camino.
REFUGIADOS DE UCRANIA
Casa Mamré ha acogido varias familias refugiadas de Ucrania, Gloria Pérez Viedma, directora de la casa, nos explica la experiència.
El pasado mes de Julio de 2022 la organización ApipAcam contactó con nosotros para la posibilidad de alojar a varias familias ucranianas que habían llegado a la ciudad de Jaca. Finalmente fueron acogidas en Casa Mamré dieciocho personas, de las cuales tres son niños y cinco
adolescentes.
Estas personas se encuentran todavía en el proceso del aprendizaje del idioma y adaptación al país. Algunos han encontrado trabajo y otros continúan en cursos de formación y percibiendo ayudas de los servicios sociales de la ciudad, gestionados por el ayuntamiento.
La convivencia en la casa no ha sido del todo sencilla, pues son muchas personas utilizando diversos espacios comunes. Ha sido necesaria una organización práctica de horarios, pero a la vez largos periodos de comunicación para la resolución de conflictos.
Aunque su situación es de mucha incertidumbre y emocionalmente difícil, han mostrado una actitud en general positiva, de resiliencia y agradecimiento hacia las personas que les hemos abierto las puertas.
Algunas de las familias eran creyentes y se han incorporado a la iglesia, sintiéndose parte de la familia común, integrados en todas las actividades programadas como comidas conjuntas, fiestas, celebraciones y participación
del coro Navideño.
Tanto para Casa Mamré como para la Iglesia Reformada de Jaca, es una alegría y privilegio poder ser de ayuda en medio de estas circunstancias tan adversas.