El pasado 27 de febrero, se celebró la Conferencia de Presbiterios de la Iglesia Evangélica Española. Tras dos años marcados por la COVID 19, en los que las conferencias se realizaron a través de la plataforma Zoom, esta vez pudimos vernos, abrazarnos y compartir la alegría del encuentro presencial, para hablar, decidir, informar sobre la vida de la Iglesia, su presente y su futuro, sus dificultades, desafíos y proyectos.

Asistieron los presidentes y tesoreros de los Presbiterios de Andalucía, MAREX, EEC, y Levante, así como todos los miembros de la Comisión Permanente y la nueva administradora de la IEE, Yuniet Rodríguez.

La conferencia de Presbiterios de la Iglesia Evangélica Española, comenzó con la meditación bíblica a cargo del presidente de la Comisión Permanente, Alfredo Abad, quien, tras una oración, basó su reflexión en el libro de Deuteronomio 26,1-11. Alfredo Abad comenta que estamos inmersos en un tiempo difícil, tanto para algunas de nuestras comunidades, como por tanta incomprensión, desigualdad y falta de empatía que nos rodea a nivel familiar, social y político.

El texto nos habla de llenar las canastas de las primicias, los primeros frutos, las primeras reacciones. A veces, no llenamos las canastas de todo lo bueno que Dios nos ha dado. Para afrontar el futuro de nuestra Iglesia y nuestra confrontación contra la violencia, venga de donde venga, es necesario cargar nuestras canastas de todo lo bueno que el Señor nos da. Debemos “Resistir” con el compromiso y la solidaridad como hasta ahora.

La reunión se desarrolló en un ambiente entrañable, en el que tuvimos el regalo de tener entre nosotros a Daniel
Manzanas y pudimos dar la bienvenida a la nueva tesorera de la IEE, Déborah Gómez.

 

 

En el transcurso de la asamblea, se pusieron en común acuerdos, problemas, unos ya resueltos, otros en vía solución; se siguieron los avances de las resoluciones del 79 Sínodo General, se aprobaron el balance económico 2021 y el presupuesto 2022 y cada Presbiterio pudo compartir el informe de la vida de sus comunidades, actividades y
proyectos. La Comisión Permanente informó sobre la marcha de los jóvenes y la organización del Sínodo joven que tendrá lugar unos meses antes del Sínodo General en 2023.

Por otro lado, también presentó el Plan Estratégico de la IEE a cinco años vista. La elaboración de este Plan Estratégico dependerá de un trabajo conjunto entre la Comisión Permanente, los Presbiterios y la Pastoral. Se abordarán todos los ámbitos: económico, cuerpo pastoral, obra social, dinamización de jóvenes, redes sociales, partiendo de los conceptos filosóficos, Misión, Visión y Valores, el análisis de los cuestionarios DAFO: debilidades, fortalezas, amenazas y oportunidades, y PESTEL. Tan importante es la visión local de la realidad actual de la IEE como la general, para que nuestro testimonio de fe en Jesucristo, la transmisión de su mensaje y el servicio al prójimo, sean eficaces, creíbles y reales.

El Señor nos ayudó hasta aquí, y lo seguirá haciendo. Le pedimos sabiduría, discernimiento y confianza para que nuestra IEE continúe siendo un fiel instrumento de Dios.