La Iglesia Evangélica Española honra la memoria del arzobispo anglicano Desmond Tutu, fallecido a los 90 años de edad en su hogar y referente profético de nuestro quehacer como iglesia y de nuestra misión en Jesucristo.

Recordamos el lema con el que el arzobispo nos inspiraba a encontrar en la Biblia la defensa de los derechos humanos, se expresaba en un poster en el que una frase de Desmond Tutu expresaba su extrañeza sobre la Biblia que leen los que no participan de esta misión por la dignidad de todas las personas.

El premio Nobel de la paz de 1984 fue también de inspiración en la tarea ecuménica en España, cuando se creó en los años 80 el Comité Antiapartheid en el que participaron nuestros pastores. Su labor en favor de la reconciliación al frente del de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación en 1995 es un gran ejemplo para la reconstrucción de las sociedades tras los conflictivos procesos de violencia.

Demond Tutu promovió como pastor y promotor de la Biblia la teología Ubuntu, que el secretario general del Consejo Mundial de Iglesias definió como: “una palabra zulú que designa aquello que hace humanos a los seres humanos” y que fue clave en la 8ª Asamblea del CMI a la que asistió el arzobispo anglicano en Zimbabue, entre sus numerosas intervenciones en el CMI como la dirección de la Comisión de formación teológica.

Entre sus aportaciones figura su rechazo de la homofobia: “Luchamos contra el Apartheid en Sudáfrica, con el apoyo de personas de todo el mundo, por la gente que fue culpada de ser negra y obligados a sufrir por algo sobre lo que no podían hacer nada. Es lo mismo con la orientación sexual. Es un don”, dijo participando de una campaña de Naciones Unidas “Libres e iguales”.

El mundo necesita más profetas como Desmond Tutu, “el pastor de una nación” en palabras del CMI y nosotras y nosotros echaremos de menos a la persona, junto a su familia, pero no olvidaremos sus lecciones y su testimonio.