La CMIR condena la injusticia del racismo en los Estados Unidos de Norteamérica

“Les aseguro que, si ellos se callan, gritarán las piedras.”
—Lucas 19:40

( Fuente: CMIR) En términos inequívocos, condenamos este acto de brutalidad policial y pedimos a las autoridades que correspondan en todos los niveles que tomen prontas medidas para que los responsables comparezcan ante la justicia y para que se aborden las causas profundas de larga data. Hacemos un llamado a la solidaridad contra el racismo anti-negro, entendiendo que racismo en todas sus formas y en los muchos modos en que se intersecta con el género, el origen étnico y la cultura, necesita ser superado. El racismo ha quitado la vida a mujeres, hombres, personas trans e incluso a niños y niñas.

Nos horroriza el continuo racismo sistémico que subyace a la violencia brutal que enfrentan las comunidades negras y convocamos a demoler las estructuras del racismo y al desmantelamiento del privilegio blanco. Como dice nuestra iglesia miembro ECO, “El racismo, simplemente, está mal. Es inconsistente con el evangelio de Jesucristo y la iglesia tiene que trabajar en contra de toda forma de racismo”.

Apelamos a nuestras iglesias miembros en los Estados Unidos de Norteamérica y en otros lugares para que se comprometan a desmantelar la injusticia del racismo. Y al mismo tiempo que reconocemos nuestra complicidad en defender el racismo y las teologías racistas, confesamos, nos arrepentirnos, buscamos el perdón y trabajamos por la reconciliación y las necesarias reparaciones. Hacemos nuestros los clamores de la comunidad negra y pedimos que se expresen las voces de lamento y se unan las manos en la resistencia.

“Estados Unidos es una sociedad que sufre de … una herida auto infligida hace cuatrocientos años a través de la institución de la esclavitud. Y esa herida nunca ha sanado. Es un problema fundamental para Estados Unidos. La herencia del negro/blanco, esclavo/libre y la actual mentalidad deben ser tratados antes de que cualquier pueblo pueda ser libre en esta nación”, expresó la Iglesia Cristiana Reformada en Norteamérica en una carta pastoral de la Iglesia Cristiana Reformada en América del Norte.

La Asamblea General de la Alianza Reformada Mundial (predecesora de la CMIR), realizada en Ottawa, declaró aquello que puede encontrarse en la Confesión de Belhar: «El racismo es un pecado, y el apoyo teológico de las ideologías racistas es una herejía». Continuamos levantando tanto esta declaración como la Confesión de Belhar en éste presente y animamos a todas nuestras iglesias miembros, así como a la comunidad ecuménica global, a que hablen firme y proféticamente contra el pecado del racismo.

Junto con la Iglesia Unida de Cristo afirmamos que «estamos llamados y llamadas a cortar de raíz la supremacía blanca en todas sus formas».

Junto a la Iglesia Presbiteriana de los Estados Unidos de Norteamérica afirmamos la negridad diciendo: “DIOS AMA LA NEGRIDAD. Demasiadas veces se ha negado esta verdad básica durante demasiado tiempo. Nuestra elección de alinearnos con el amor y no con el odio requiere tanto un rechazo del racismo como una proclamación positiva de que Dios se deleita en las vidas negras».

Reconocemos que el racismo es parte de un sistema global de dominación que está entrelazado con y enclavado en un sistema económico injusto, de violencia ecológica y patriarcal. En la Confesión de Accra declaramos: “Por eso rechazamos toda teología que afirme que Dios está solamente del lado de los ricos y que la pobreza es la culpa de los pobres. Rechazamos toda forma de injusticia que destruya las relaciones justas – por causa de género, raza, clase, discapacidad o casta. Rechazamos toda teología que afirme que los intereses humanos se imponen a la naturaleza.»

Reconocemos que este sistema ha resultado en aquello que podemos denominar firmemente como Apartheid Global, un sistema que busca la consolidación del poder de una minoría a costa de la mayoría y de modo particular de las comunidades racializadas. Con la Iglesia Evangélica Presbiteriana afirmamos que recibimos el llamado a «defender la justicia y la igualdad; pronunciarnos contra el racismo, la injusticia y la desigualdad; y trabajar para detener los orígenes de los disturbios civiles, es decir, la pobreza, la separación racial, la inmoralidad y la falta de un amor radical».

En este momento de crisis, somos llamados y llamadas a discernir adecuada y profundamente los signos de los tiempos e imaginar y trabajar hacia otro mundo en el que se pongan en alto la humanidad y la dignidad de cada individuo y donde las estructuras pecaminosas de la muerte sean derribadas. Porque sabemos que el Señor nos exige » Practicar la justicia, amar la misericordia y humillarte ante tu Dios.» (Miqueas 6: 8).

Convocamos de manera especial a las comunidades y congregaciones locales para abordar el tema de la brutalidad policial, involucrando a las agencias gubernamentales locales para desmantelar la cultura que alienta, abraza y utiliza políticas de «uso de la fuerza», y para desmilitarizar a las fuerzas policiales.

Además, pedimos a las iglesias que mantengan conversaciones cruciales sobre la raza y el racismo que vayan al encuentro de la justicia racial. Y específicamente apelamos a todas las iglesias a examinar y a erradicar el rol que tiene el privilegio blanco en su teología y en su praxis. Junto con la Iglesia Reformada en América, instamos a todas nuestras iglesias miembros a explorar cómo desarrollan en la práctica los principios de justicia, reconciliación y unidad presentes en la Confesión de Belhar.

Hacemos un llamado a nuestras iglesias y a la comunidad ecuménica en general para unirnos en un día de lamento, ayuno y oración el 8 de junio, y que esa fecha sea solo el inicio de una lucha continua por la justicia.


La Comunión Mundial de Iglesias Reformadas representa a 100 millones de cristianos y cristianas
y a 235 denominaciones en más de 105 países en todo el mundo.

Solidaridad con Ucrania

Campaña para la recogida de fondos para las iglesias que, sobre el terreno, están dando acogida y apoyo a las personas que buscan refugio y a las que se han quedado en Ucrania.

Cuando nos preguntamos por la población de Ucrania ante la tragedia de la invasión militar rusa que está sufriendo nos preguntamos por las personas y las familias, por las mujeres y los niños, por los ancianos, pero también por las iglesias hermanas que en ese territorio predican el Evangelio.

Buscamos y recibimos motivos de oración, compromisos con la solidaridad y acciones y gestos con los que implorar la paz y con los que prestar nuestro apoyo a las personas que sufren la violencia y el sinsentido de la guerra.

Decidimos preguntar a quien los conoce personalmente, nuestro hermano y amigo el pastor Enno Haaks, que trabaja con proyectos en aquel país como secretario general de la Gustav Adolf Werk. Los proyectos de estas hermanas y hermanos comparten páginas del mismo catálogo con nuestros propios proyectos.

Entrevista con Enno Haaks

La Comisión Permanente de la IEE ha mantenido una reunión con el pastor Enno Haaks que nos contó las historias terribles, pero también los grandes gestos de esperanza en que las iglesias hermanas de Alemania están comprometidas. Orando y actuando, nos sentimos solidarios y nos hacemos un cuerpo, Cristo nos hace un cuerpo con ellos a través de estas historias.

La primera es la de nuestra fotografía de portada, la del joven Nikita Zhadan, miembro de la comunidad luterana, que cogió su cámara en Charkiw y comparte con nosotros el horror de lo que está pasando a las puertas de su casa.

La segunda es la del compromiso con las dos iglesias hermanas con las que colabora la GAW, la Iglesia Evangélica Luterana en Ucrania DELKU (www.nelcu.org.ua/de/) y la de la Iglesia Reformada en Transcarpatia, de origen húngaro (http://refua.tirek,hu). Iglesias de una región olvidada de Europa, en palabras de Enno Haaks. Una iglesia reformada donde en una de las comunidades el pastor es el alcalde de la ciudad, o donde hay historias de refugio y de pastores que han puesto a salvo a sus familias y han vuelto para ayudar a las víctimas.

La tercera historia es la del compromiso con las iglesias fronterizas reformadas y luteranas de Eslovaquia, Rumanía, Polonia, Hungría y Grecia, que están poniendo sus recursos al servicio de remitir a sus vecinos transporte, alimentos, agua, medicamentos y recursos de higiene.

Iglesias que hasta hace quince días estaban celebrando sus cultos y siguiendo sus proyectos sociales sin esperar la tragedia que se les venía encima, esperanzados con los gestos diplomáticos que intentaban preservar la paz.

Nuestro compromiso

La Iglesia Evangélica Española ha decidido por medio de su Comisión Permanente convocar una ofrenda solidaria en todas nuestras comunidades el próximo domingo 20 de marzo. Esta suscripción se mantendrá abierta dos domingos hasta el primer fin de semana de abril para recibir todos los donativos que podamos ofrecer para participar de la Gracia de la solidaridad.

Nuestros fondos irán destinados al apoyo de estas comunidades a través de la GAW y a las iglesias fronterizas que están colaborando en la acogida de refugiados de Ucrania. Solicitamos también que se organicen encuentros de oración, ecuménicos o propios, en los que compartir nuestro dolor y nuestra intercesión para que se recupere la paz en Ucrania y para una pronta reconstrucción de los destrozos provocados por la invasión.

Iglesia Evangélica Luterana en Ucrania

La iglesia luterana tiene 13 comunidades atendidos por seis pastores. Su obispo es el pastor Pablo Schawrz, quien comenta que la mitad de su congregación, en Kharkiv, está huyendo mientras que la otra mitad busca refugio en los sótanos.

El propio pastor Schawrz ha viajado con familias, en particular mujeres hacia el oeste de Ucrania para alejarlas de la guerra. En la parroquia de Kremenchuk acogen refugiados y allí trasladó a estas familias. De allí se ha dirigido a Lutsk, donde acoge a los autobuses con ayuda humanitaria que provienen de la Iglesia Luterana en Polonia. Estos autobuses recogieron refugiados en el camino de regreso a Polonia.

St Pauli Odessa

Kharkiv

Iglesia Reformada en Transcarpacia, Ucrania

La Iglesia Reformada en Transcarpacia cuenta con 109 congregaciones y 63 pastores, su obispo es el pastor Sándor Zán Fábian. En su ultima noticia informaban del convenio con la Fundación Samuel.

La Iglesia reformada está recibiendo la solidaridad de las iglesias reformadas de Hungría que tiene una importante red de Diaconía.

Uno de los proyectos en los que están involucrados con la GAW trabaja en cuatro aldeas del oeste de Ucrania, la Iglesia Reformada de Transcarpacia apoya a los niños romaníes desfavorecidos en sus estudios. Los niños reciben un almuerzo saludable después de la escuela, para muchos esta es su única comida del día, reciben ayuda con sus tareas escolares y se les informa sobre cuestiones de salud e higiene. También hay actividades de ocio como el canto, la artesanía o el deporte. Sin este apoyo, muchos de los niños abandonarían la escuela. Alrededor de 80 niños y sus familias se están beneficiando actualmente de este programa. Programas que se han visto suspendidos por la situación de guerra.

Iglesia Evangélica Española

Transferencias indicando: SOLIDARIDAD UCRANIA

Número de cuenta, IBAN: BANCO SANTANDER ES12 0075 0074 2106 0132 3787

Actividades relacionadas con la Cumbre del Clima (COP25 – Madrid)

Actividades relacionadas con la Cumbre del Clima (COP25 – Madrid)

Coordinadas con:

Consejo Mundial de Iglesias (CMI)
Federación Luterana Mundial (FLM)
ACT Alliance (ACT)
Greenfaith

1) Diálogo Interreligioso

“Hope and Action”
Domingo 1 de diciembre
15:30h a 21:00h
Calatrava 25, 28005 MADRID

Brahma Kumaris World Spiritual University
Franciscans International
Dominicans for Justice and Peace
World Council of Churches
Lutheran World Federation
ACT Alliance
Green Faith
Quaker United Nations Office (QUNO)
Islamic Relief Service
RSVP on the online event registration: https://cop25-interfaith-forum.eventbrite.fr

2) Exhibición fotográfica FLM & ACT

“Seasons of Creation”
Domingo 8 de diciembre
Calatrava 25, 28005 MADRID
3) Celebración ecuménica

Domingo 8 de diciembre
Predica Rev. Dr. Olav Kykse Tveit, secretario general Consejo Mundial de Iglesias
Calatrava 25, 28005 MADRID

4) Greenfaith

Entrenamiento sobre liderazgo ambiental y fe
Miércoles 11 diciembre 10h a 12h
Noviciado 5. 28015 MADRID

Solidarios con el proceso de paz en Colombia

Expresamos nuestra profunda preocupación por la situación alarmante que se vive en Colombia manifestada en el rápido deterioro de la situación humanitaria y el retroceso en la construcción del proceso de paz.

Eso se da tanto por la falta de implementación de los acuerdos de paz logrados por el estado colombiano y la ex guerrilla de las FARC-EP, como por la ruptura de las conversaciones entre el estado colombiano y el ELN.

A esta situación, de por sí ya preocupante, se le suma la falta de escucha y atención a las alternativas que, desde la sociedad civil, se vienen haciendo para fortalecer un camino de paz.

En tal sentido acompañamos y hacemos nuestras las denuncias de Diálogo Intereclesial por la Paz -DiPaz-en relación a esta temática.

Apoyamos también los pedidos específicos de DiPaz para dar continuidad a la implementación de los acuerdos logrados con la ex guerrilla de las FARC-EP y de retomar las conversaciones entre el gobierno colombiano y el ELN considerando lo logrado hasta agosto de 2018.

Expresamos nuestra convicción que sólo la justicia nos dará paz (Isaías 32:17) y al mismo tiempo que sólo a través de la paz podemos encontrar caminos de justicia (Santiago 3:18).

Rvdo. Diego Higuita, Secretario Ejecutivo de la Iglesia Presbiteriana de Colombia (IPC)

Rvdo. Dr. Darío Barolín, Secretario Ejecutivo de la Alianza de Iglesias Presbiterianas y Reformadas de América Latina y el Caribe (AIPRAL)

Dennis A. Smith, Enlace Regional para Sudamérica, Iglesia Presbiteriana (E.U.A.)